Ya no quiero esta etiqueta.

He tenido días tranquilos en casa, a pesar de que aún me sorprendo pensando en el trabajo y en las mil cosas que dejé pendiente. Me dijeron que debía recuperarme y relajarme, que ellos se harían cargo. Resulta complicado, porque soy consciente de las consecuencias que habrá y me pone muy nerviosa volver al colegio. 
He hablado con la psicóloga y la mejor opción desde hace mucho rato es buscar otro empleo. Racionalmente, como tantas otras cosas, lo entiendo muy bien. 
Emocionalmente, no tanto. 
Quisiera dejar de preocuparme tan en exceso por aquellas cosas que mi mente crea. Me bombardean diagnósticos y siento que hasta me obligan a encasillarme en uno, aunque, de nuevo, es probable que sólo sea yo misma. 
Quiero avanzar y decirle a esta persona que tiene 34 años y que siente que está estancada, que no tiene mayores proyectos y que padece a diario muchas cosas, que va a poder. Que así como a los 19, a los 24, a los 28... pensó que todo se iba a derrumbar y no lo hizo, así mismo va a pasar ahora. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

segundo día.

cambio de switch como le dicen.