Entradas

Ya no quiero esta etiqueta.

He tenido días tranquilos en casa, a pesar de que aún me sorprendo pensando en el trabajo y en las mil cosas que dejé pendiente. Me dijeron que debía recuperarme y relajarme, que ellos se harían cargo. Resulta complicado, porque soy consciente de las consecuencias que habrá y me pone muy nerviosa volver al colegio.  He hablado con la psicóloga y la mejor opción desde hace mucho rato es buscar otro empleo. Racionalmente, como tantas otras cosas, lo entiendo muy bien.  Emocionalmente, no tanto.  Quisiera dejar de preocuparme tan en exceso por aquellas cosas que mi mente crea. Me bombardean diagnósticos y siento que hasta me obligan a encasillarme en uno, aunque, de nuevo, es probable que sólo sea yo misma.  Quiero avanzar y decirle a esta persona que tiene 34 años y que siente que está estancada, que no tiene mayores proyectos y que padece a diario muchas cosas, que va a poder. Que así como a los 19, a los 24, a los 28... pensó que todo se iba a derrumbar y no lo hizo,...

segundo día.

He leído el inmenso folleto con efectos secundarios que puede producir la pastilla que estoy tomando.  Le he dado muchas oportunidades a los médicos que sugieren uno y otro fármaco a lo largo de la vida de un paciente que asiste a terapia, pero no he sentido mejoría específicamente con ninguno. Tengo muchas razones para haber desistido de tratamientos de este tipo desde hace unos cinco años aprox., mas decidí esta vez pensar en positivo.  Es verdad que estoy en otro lugar, en otro ambiente, pasando cosas y dándome cuenta de otras tantas. Me ha costado percatarme de lo que en verdad he hecho con mi vida este último tiempo, y mi tono suele ser negativo y reprochador el 90% de las veces. Es complicado llevar una mala relación con uno mismo durante más de 20 años.  Está lleno de gente en redes sociales diagnosticando y autodiagnosticándose de un millón de cosas, y siento que fue lo que hice durante tanto tiempo y al final no sirvió de nada. Las etiquetas no ayudan realmente a...

cambio de switch como le dicen.

He olvidado cómo escribir desde el corazón. De paso, las mayúsculas me desagradan, pero noté que luego es difícil leer en pantalla sin marcarlas adecuadamente.  He estado pensando mucho en el pasado, esto tiene que ver con la terapia que ha ido progresando y estoy -por fin, a 15 años del inicio de mi primer tratamiento psicológico- observando algunos cambios significativos.  En estos espacios de sanación, adquirí algunas herramientas que me han servido en lo práctico, pero aún me cuesta llevarlo al pensamiento abstracto y por ende a lo emocional. Revisando lo que me ha enviado la psicóloga a lo largo de los años de atención, he notado que cada vez que intentaba sobrellevar lo que me dejaba de tarea, no podía continuarlo por este contratiempo. No había comprendido entonces todo lo que significa madurar emocionalmente quizás. Salir de la zona de confort en verdad. Dar un paso gigante hacia adelante o más bien a un costado dentro de todas las vueltas en círculo que me he dado ya....